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Todo lo que necesitas saber sobre las arritmias cardiacas

El corazón es el motor incansable que impulsa la vida a través de nuestro cuerpo, pero a veces su ritmo puede verse alterado. Las arritmias cardiacas son trastornos en el ritmo cardíaco, manifestándose como latidos irregulares, demasiado rápidos o demasiado lentos. Estas irregularidades pueden ocurrir en la frecuencia o en la secuencia de los latidos cardíacos normales.

 

 

Tipos de arritmias cardiacas

1. Taquicardia: Se caracteriza por latidos rápidos del corazón, superando la frecuencia normal en reposo (más de 100 latidos por minuto).

2. Bradicardia: Es lo opuesto a la taquicardia; el corazón late más lento de lo normal, menos de 60 latidos por minuto en adultos.

3. Fibrilación auricular: Es una de las arritmias más comunes, donde las aurículas del corazón laten de manera irregular y a alta velocidad.

4. Extrasístoles: Son latidos cardíacos prematuros que se sienten como «saltos» en el pecho.

 

Causas de las arritmias cardiacas

Las arritmias pueden ser ocasionadas por diversas razones:

  • Problemas estructurales del corazón: Como cardiopatías congénitas o enfermedades cardíacas adquiridas.

  • Factores externos: Consumo excesivo de alcohol, tabaquismo, drogas, cafeína o algunos medicamentos pueden desencadenar arritmias.

  • Desbalances en los electrolitos: Niveles anormales de potasio, sodio o calcio en la sangre.

Síntomas de las arritmias cardiacas

Los síntomas pueden variar dependiendo del tipo de arritmia y su gravedad, pero pueden incluir:

  • Palpitaciones o sensación de latidos irregulares.
  • Mareos o desmayos.
  • Fatiga.
  • Dolor en el pecho.

Tratamiento y prevención

El tratamiento de las arritmias cardiacas depende del tipo y la causa. Puede incluir desde cambios en el estilo de vida, medicamentos, procedimientos médicos hasta dispositivos implantables como marcapasos o desfibriladores.

La prevención implica mantener un estilo de vida saludable, controlar condiciones médicas como la presión arterial alta o el colesterol, y evitar factores desencadenantes conocidos.

Es importante destacar que algunas arritmias pueden no requerir tratamiento si no causan síntomas graves o no representan un riesgo para la salud.

Consultar a un médico es fundamental si se experimentan síntomas de arritmias cardiacas o si existen preocupaciones sobre la salud del corazón.